De la Oficina a la Obra. ¿Cómo me Visto?

Diferentes trabajos requieren códigos de vestimenta diferentes. Y para aquellas mujeres que trabajan en ambientes que giran en torno a proyectos de construcción, fábricas u obras, mantener su estilo y personalidad no debe estar reñido con la comodidad y seguridad que en ocasiones estos trabajos requieren.

Trabajar en dos entornos diferentes como son la oficina y la obra, además de reuniones con clientes, supone llevar prendas versátiles, combinables, adaptables a todos los ambientes en los que te muevas en un día, y que además de aportar la comodidad de la que hablaba antes, transmitan la autoridad y confianza que requiere tu puesto.

La forma de vestir no solo habla de ti, también de la empresa, y cultura de la misma, en la que trabajas. Por eso, a la hora de elegir tu ropa tendrás que tener en cuenta este aspecto.

A partir de ahí, tienes que ser práctica. Elegir bien los básicos, hacer combinaciones e ir cambiando ropa de abrigo, zapatos y accesorios dependiendo de si estás en la oficina o en la obra. Y todo esto aportando el toque femenino que estás buscando.

Para la oficina puedes usar pantalones de vestir o vaqueros, negros o azul oscuros, con camisa de botones, jersey o cuello vuelto. Añádele un blazer. Mejor no usar vestidos ni faldas, ya que va a ser más complicado si tienes que ir a la zona de obras.

En cuanto a los zapatos es buena idea tener un par en la oficina para cuando tengas que ir a la obra, y no ir siempre cargada con un par en el bolso. Y para no perder el toque femenino las botas Caterpillar puede ayudarte.

Y para no parecer un “niño”, sino la mujer que eres, resalta tu estilo e imagen:

  1. Usa maquillaje. Aunque sea lo básico, pero úsalo. Fondo, máscara de pestañas y brillo o color en tus labios.
  2. Los accesorios serán tu gran aliado. Por seguridad no podrás usar pendientes o collares largos, pero tienes muchas más opciones. Unos pendientes pequeños de botón o los clásicos de perla, con lo que te sientas mejor tú. Los pañuelos también son una buena opción, ya que son fáciles de quitar y poner según el sitio al que vayas.
  3. Ciñe tu cintura. Añade un cinturón o usa chaquetas o blazers que tengan algo de forma. No lleves ropa demasiado holgada o sin forma.
  4. Mantén tu pelo y tus uñas cuidadas. Puedes llevar tu pelo recogido en un moño deshecho. Y bastará que apliques algo de brillo a tus uñas.
  5. Tu bolso. Que sea práctico pero que refleje tu estilo.

 

No todo tiene que ser negro o en tonos oscuros. Dependiendo de lo tradicional o formal que sea tu empresa, prueba más colores. Experimenta y atrévete con tus conjuntos. Prueba estampados, texturas y tejidos sin dejar de parecer profesional y a la vez estar preparada para que con pequeños cambios ir a la oficina o a la obra.

¿Qué haces tú cuando por tu trabajo tienes que cambiar de ambiente (de la oficina a una cena, del despacho a una reunión muy formal…) y no tienes tiempo de cambiarte?

Fotos a partir de polyvore.com

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